El fin del paganismo


Este mundo ya se va
Julio 14, 2008, 5:53 am
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Lo que soy, cada vez más, era y seré, estaré, en otro lugar.

Una realidad se cuela como capa de textura a esta. Muestra nuevos colores, sensaciones, vivencias… Y me gusta más.

Este mundo se hace pequeño y está por dejarme salir. Muy pronto, abrirá una puerta y diré: gracias, adiós.

Algunas cosas dejarán de estar. Otras seguirán siendo. Todo va a cambiar y sólo quedará mejor.

Otro mundo está por llegar. Sentí su aroma, pude escuchar sus pasos haciendo eco profundo y quebrajando esta tierra. Hay un nuevo olor que se cuela por debajo de mi puerta; inunda mi pequeña casa cada vez que abro la ventana.

Como el movimiento de las capas de la tierra. A gran profundidad, con energias ilimitadas, gran poder y a altas temperaturas. No podemos sentirlos siempre, pero son inevitables. Una capa se monta sobre otras y genera un espacio nuevo. Nuevas tierras. Un nuevo país. Una nueva dimensión.

Llegaré a ese jardín que sueño. Voy a desearlo aún más fuerte. Mi poderosa mente engendrará ese universo. Mis manos harán el resto. Seré más feliz de lo que sueño. Haré más feliz  a mi gente de lo que aún no esperan.

No puede ser de otra manera. Este cambio nos pondrá a todos, desde mi vida, en un lugar mejor, más armónico, positivo y luminoso.

Mi alma seguirá guirando hasta encontrar el punto exacto de encaje.

Mi cuerpo cambia. Mis trancas mentales y físicas desaparecen. Dan el espacio a la vida. A la luz. Al momento. Al placer de esta vida.

Las ruedas giran, los dias comienzan, la luna aparece, los árboles crecen, la luna aparece, los árboles se extienden y dan semillas. La vida es más fuerte. La naturaleza es más poderosa.

Y el amor me hará libre. Un hombre libre. Un espíritu libre.



Fin del mundo pagano

Acostado al atardecer de Santiago, se enteró. Quizás todos recibieron el mensaje a la vez. Tal vez fue un llamado por grupos. A lo mejor, sólo algunos lo entendieron. Sin abrile la puerta al miedo, tomó una primera decisión: darse diez minutos para que la calma aquietara al agua. Respirar. Plantearse en tranquilidad que hacer en las últimas 24 horas.

- ¿Qué harías si el mundo acabara en 24 horas? ¿Si mañana fuera el último día?

- Mmm… saldría sin ropa a la calle.

- Jajjaja. ¡Qué divertida! No se me habría ocurrido.

- Lo que sí se, es que si se terminara mañana, de verdad tendría que ser el fin de todo.

- ¿A qué te refieres?

- Es que si fuera una falsa alarma, despertaría al día siguiente llena de deudas y con serios problemas con la ley.

- Claro. ¿Quién no? Te pregunto, de verdad, qué vas a hacer. Yo estoy a punto de decirle adios a mi familia y agradecerles por todo. Compartir un rato con mi madre y mi hermano. Luego, necesito ir a visitar a mis mejores amigos. Haré unas cuantas visitas antes de viajar a la costa.

- Si, claro. También quiero salir de mi casa. Esta va a ser la última conversación a través de un computador. Nunca más messenger.

- Ojalá que mi vieja lo entienda. Cada día la veo más cansada y triste. Comprando y acumulando cosas. En cualquier momento, atravezará la puerta de mi habitación con sus pantuflas y bata de casa, y cómo la mayor parte del tiempo, vendrá a comunicarme una noticia de la que ya estoy enterado.

“Tenemos que estar juntos como una familia. Unidos. Acompañarnos. Apoyarnos. Ver el final juntos. Dentro de nuestra casa”.

…y yo que quiero construir mi propio lugar donde esperar el final del tiempo.

- Oh… por un momento hablaste como si fueras mi padre.

- Como sea. Quiero abrazar y decirle “te quiero” a mis amigos y a mi padre. Y las últimas horas las quiero pasar haciendo el amor.

- Si, por supuesto. Yo también. ¿Tienes a alguien en mente?

- Puede ser. Lo que tengo más claro es que lo último que quiero hacer, antes de ver una gran explosión y luego el vacío, es retosar en una cama teniendo mucho sexo y conversar. Desnudos, tocándose y reflexionando acerca del mundo. Tener a mi mujer a mi lado, sentir su calor, empaparme en sus olores y observar el cielo de la habitación soñando despierto. Evaluar. Recordar. Compartir. Creo profundamente en el amarse y charlar sin ropa.

- Aunque no tengas a nadie, tampoco importa mucho. Se puede dar fácilmente el encontrarse con cualquiera, gustarse y, sin hacer preguntas innecesarias, sólo irse juntos. Las tonteras, miedos, valores, distancias y secretos ya no valdrán mucho.

- Eso si. La primera gran decisión de todos va a estar puesta ahí. En la pregunta: ¿Cuáles de verdad son mis valores imprescindibles?

- Yo, por ejemplo, decido que quiero pasar mis últimas horas teniendo mucho sexo y comiendo chocolate en la playa. Creo que la mejor cama del mundo, va a ser la arena. ¿Te imaginas la cantidad de gente que estará, en el atardecer de mañana, haciendo el amor de manera libre?

- Es increíble. En todas partes del globo habrán personas entregadas al acto de hacer y multiplicar el amor. De plantar y cultivar el sexo para que floresca un orgasmo masivo y simultáneo, empujando al mundo del hombre y la mujer a una dimensión más armónica, luminosa y feliz. Quizás eso mismo termine con este mundo.

Creo que hoy he tomado mi decisión más importante. Me he declarado vividor y pagano.

- Y somos dos… Me imagino que mucha gente empezará a agolparse en las puertas de las iglesias para ocupar sus últimas horas en orar. Muchos jefes de familia encerrarán a su prole bajo llave para leer sus libros sagrados y renovar los votos de fe. ¿Crees que sea la mayoría?

- No tengo la menor idea. Sólo estoy seguro de que no pertenezco a esa gente. No podría desaprovechar los momentos que me quedan. 24 horas es mucho tiempo, demasiado. Es toda una vida. Me parece que es casi todo el tiempo que vivimos en esta tierra. Comparado con el cosmos, no fuimos ni un pequeño flash de luz. Insignificante y a la vez maravilloso. El mismo cosmos fue eso. Una piedra que no rompió la superficie del agua, pero le dio movimiento. Vida.

- Oh que pena. Mal momento elige para hacerlo ver cómo algo tan insignificante.
- Podrías tomarlo así, pero esa explosión silenciosa contubo infinitas imágenes y sonidos. Sensaciones, hechos, sentimientos, abrazos, amores, sabores; tan importantes para quienes los vivieron que les dio prueba de que estaban existiendo.

Esta vida es para vivirla. Te queden 100 o 24 horas. Vivir la vida es vivir el momento. Cuando te haces conciente del aquí, del ahora, del lugar, del sentimiento, del pensamiento, de ti y los seres visibles e invisibles que te rodean, el tiempo se esfuma. Desaparece. Un minuto se vuelve una hora y un día se vive como una semana o u mes. Un día puede transformarse en una vida completa.

- La pregunta final es muy sencilla: ¿Cómo quieres vivir la vida que te queda?

Cómo las horas que faltan para que se termine el mundo o cómo una secuencia maravillosa de regalos y una oportunidad de experimentar amor y felicidad con los seres que amas y con el espíritu más importante de tu vida: Tú!!!

- ¿Yo?

- No! Yo.

- Qué lindo momento antes de desconectar mi cerebro del computador. Ha sido un placer. Mi moto ya espera la aventura larga y hermosa que se viene en estas horas.

- Adios. Mucho éxito. Nos saludaremos si coincidimos en un orgamo al fin del mundo pagano.

Cierre sesión.



Lo pagano
Junio 1, 2008, 11:33 pm
Archivado en: anoche, dedos, final, hombre, mundo, paganismo, piso, sexo

anoche
se acababa el mundo
y mi mente estaba fija al cuerpo

retorcernos por el piso
perder mis dedos
terminarnos

el mundo se iba

que puedo esperar
si el hombre acaba
y me mueve lo pagano

Del placer de vivir
dudo que me encuentre al final
solo busco terminar.